Diga mandinga
cante
cholo
baile.
Mueva la pata
ore
fluya
caiga.
Diga mestizo
cargue
negro
sufra.
Abra las patas
grite
chola
mueva.
Hable despacio
corra
mierda
vaya
Como usted diga
mande
patrón
mande
En el infinito pedregal
tardío
rugiente caluroso de tedio y tierra entera soy
el caracol anciano.
Viejo de tiempo
de agua
de esqueleto,
partes al viento de una misma rosa.
Soy el caracol y acaso
no me cansa la distancia
ni el peso de una casa
ni el paso a paso lento.
Soy el caracol ¡diablos!
Y soy mas que yo.
Se decir mentiras
y besar las tablas.
Maldigo en los idiomas del silencio
y suspendo el tránsito.
Soy caracol de concha
y de antenas
y aquí abajo
nadie grita por que nadie escucha.
Le danzo a tus muertos
en sus propias urnas
y abandonadas
lloran solas junto a mi.
Soy el caracol testigo
de la incongruencia divina
y
¿Qué miras tanto?.
Acaso no te gusta vivir
como muriendo de apoco?
¿acaso no te gusta evitar
la meta y olvidarla?
¿acaso te cuesta ver
que lo frágil aun existe?.
Y que,
si te apareas con baba
y sientes
que todo cambia tan poco
que es lo mismo.
Yo soy el caracol y somos
un templo en ti mismo,
una urbe solitaria,
un concierto de orquestas barrocas y tristes.
Yo soy el caracol y lento,
Lento, lento
muero cuando yo quiera
En el infinito pedregal
tardío
rugiente caluroso de tedio y tierra entera soy
el caracol anciano.
Viejo de tiempo
de agua
de esqueleto,
partes al viento de una misma rosa.
Soy el caracol y acaso
no me cansa la distancia
ni el peso de una casa
ni el paso a paso lento.
Soy el caracol ¡diablos!
Y soy mas que yo.
Se decir mentiras
y besar las tablas.
Maldigo en los idiomas del silencio
y suspendo el tránsito.
Soy caracol de concha
y de antenas
y aquí abajo
nadie grita por que nadie escucha.
Le danzo a tus muertos
en sus propias urnas
y abandonadas
lloran solas junto a mi.
Soy el caracol testigo
de la incongruencia divina
y
¿Qué miras tanto?.
Acaso no te gusta vivir
como muriendo de apoco?
¿acaso no te gusta evitar
la meta y olvidarla?
¿acaso te cuesta ver
que lo frágil aun existe?.
Y que,
si te apareas con baba
y sientes
que todo cambia tan poco
que es lo mismo.
Yo soy el caracol y somos
un templo en ti mismo,
una urbe solitaria,
un concierto de orquestas barrocas y tristes.
Yo soy el caracol y lento,
Lento, lento
muero cuando yo quiera
Yo soy la pirámide viviente
el pi y la theta
la sopa de letras y las palabras cruzadas.
Yo soy el carbono 14
y el B-52
Yo soy la estrella central
de la boite
el conejo del sombrero
El cordero degollado y el conejillo de indias.
Yo soy el que voy
a comprar pan en la mañana
aunque haya que cruzar la calle.
Soy la serpiente emplumada
y el zorro en el cogote
la trinidad y el cuarteto de cuerdas.
La estrella en el infierno
y la lava en la luna.
El Aquiles, la tortuga,
la cera y el sol.
El monumento viviente
la verdad develada
de que algún bendito
inventó la lapicera.
Había un atleta corriendo en el espacio,
nosotros, algunas fieras
rayas blancas, negras,
más blancas, más negras.
El corazón palpitando en blanco y negro
todas la habitaciones vacías
y la boca cerrada.
Bailes pasados de modas
alfombras volantes
jefes, muchos jefes
y la boca cerrada.
Había un apocalipsis pequeño
pedazos de tronos
a rayas blancas y negras
animales heridos como humanos
y con la boca cerrada.
Válgame dios
las cosas que tengo que callar
para mantenerme en forma.
Andaba un hombre solo
verde y gris
un penitente
haciendo sus penitencias
sobre los cables e inyecciones
un hombre verde
un hombre al fin
un monstruo
con seda de monstruo y manos de monstruo
con fauces de estaño
con voces de ecos, arcaicos ecos
y amplios pedazos de tierra .
Un hombre montado
bestia y bestiario
rosas y soledades
amapolas sin opio
y partes varias de la técnica.
Todos los sabores eran pobres
a su sabor
por que tenía un sabor sanguinolento.
Un hombre que mataba para poder vivir.
Un hombre que construyó castillos de caracoles
un viejo vicio,
un sin fin.
Derrocó algunos reyes en su selva
y otros jefes de otras tribus
con balas de barro
sostenía melodías de un arroyo.
Ese hombre
quiere ser la espada
ese hombre quiere ser la armadura
ese hombre es el que salta a la multitud
al Maelstrón
con carne de estrellas
con malesdeojos
portales y vicios como plagas.
Hombre muerto caminando
hombre vivo en catatonia
hombre que canta
hombre que mata y deja de morir
y en su nariz el olor del espanto,
del cloro
de las cenizas de los puertos.
Volaron elefantes de loza,
leones de billeteras,
cráteres
hojas de carne
y los bosques, bosques de silicios.
Águilas felices y siempre mecánicas
Y otro hombre
y palabras de dragón anciano
y el fuego
y el vuelo
y algunos metros más abajo
mi cadáver lánguido entre sus dientes.
Soltaron al hombre 5550, al
2180 y al 3522
El primero murió en el acto
el segundo caminó
y caminó
como hormiga entre hormigas
y hasta se perdió
creyendo en melodías.
El hombre 3522
se negó a sí mismo
eliminó al 3521
secuestró al 3523
nada común en los hombres numerados.
Le sacó patente su emoción
repartió y falsificó cheques a fecha
tomó varias fotos
a las cosas muertas
a las flores, sobre todo a las flores
a los pergaminos dorados
a los edificios que se levantan desde el abdomen,
sacó fotos de los antípodas,
del anagrama que deja la sangre
de ti
de mi
del espacio, al revés,
al derecho
y por último una foto
que permanecerá colgada
en su propio museo. El hombre 3522,
dicen
las noticias
es un error de fábrica.
Antes de ser piedra, roca,
Alto, anchura.
Antes de ser cosa
viva
y todas las cosas en una,
antes de caer siquiera
como todo cae
si está en las nubes.
antes ya había caído.
Y cayó después con fuerza,
con dioses,
con escrituras y leyes.
Cayo después contigo
con la piedra ajada
de los rostros.
Cayó con las voces, las voces
que no vas a oír nunca
que suenan dentro,
que suenan ahora en los papeles
que sueñan mañanas en las piletas.
Crees en el universo con alas
en la sombra de ti
en el misterio de las vitrinas eróticas,
en las caricias eólicas
en los abrazos metálicos.
Encima del pan
encima del templo de los caídos
de todos.
Encima del cuerpo de cristo
del cuerpo de pedro
del cuerpo de juan
del cuerpo del delito
y eras como torre universal
como palafito de verdad
como mis piernas
era como ajenas razones
para fundar una iglesia.
Eras areópago
canto abusivo
molécula única y viviente
y reinante
que dejó los cuerpos cansados, rotos
las mentes tristes
las manos en la basura
y todas las cosa nuevas
tras la caída.
